Cátedra de Filosofía del Derecho

Sunday, October 08, 2006

DERECHO A LA VIDA


Barbara Martínez Kaechele
Filosofía del Derecho
Universidad de Concepción


Para poder empezar a hablar sobre el derecho a la vida debemos señalar que este derecho tiene una consagración constitucional en nuestra legislación, es así como él articulo 19 nº1 de la Constitución Política de la República asegura a todas las personas El Derecho a la Vida, declaración que se encuentra en él catalogo de garantías constitucionales y que dice relación con los derechos fundamentales de toda persona humana.


Si bien la consagración es a nivel constitucional, también hay una positivisación de este derecho en otros tipos de normas como la serian por ejemplo a nivel internacional, a través de los denominados tratados internacionales; en diversos textos legales como el código civil, en que no obstante no se refiere en forma directa, si en su articulo 75 señala que “ La ley protege la vida del que esta por nacer ”; en materia penal en donde la discusión protección penal y, por ende, la tipificación del delito de aborto.

Como breve reseña histórica podemos señalar que el reconocimiento y consagración de este derecho ya se vislumbraba en la antiquísima cultura egipcia en su obra denominada él “El Libro de los Muertos” en donde sé hacia alusión al derecho a la vida, a la integridad física, el derecho de propiedad, entre otros. Como no mencionar la tabla de los 10 Mandamientos en que uno de sus preceptos señala no mataras Posteriormente con la llegada de un hombre que se hacía llamar hijo de Dios la forma o manera de cómo se mira al ser humano cambia de perspectiva, si bien el mensaje no fue entendido en su cabalidad en sus primeros tiempos, existieron intentos por demostrar la igualdad que hay entre los hombres sin ser uno superior al otro. También cobran importancia los Fueros pactados en Europa con su respectiva influencia en el resto del mundo, especialmente en las colonias dependientes de las potencias. Luego él en el denominado constitucionalismo clásico, que se caracteriza por incorporar los derechos fundamentales directamente en la Constitución y claramente hoy en día con las diversas declaraciones y tratados en el ámbito internacional en que no solo se reconocen tales derechos sino que también se dotan de la respectiva protección.

Importancia de Derecho a la Vida.

La incidencia del derecho a la vida se da en distintas ramas del derecho.

A) Desde el punto civil es importante porque como se dijo al empezar el presente trabajo, si bien no se habla en forma directa sobre el particular si hay una importante alusión al tema en el Titulo II, párrafo 1 del código Civil denominado “Del principio de la existencia de las personas”, principalmente en su articulo 75 inciso primero que señala: “la ley protege la vida del que esta por nacer...” y también en su inciso segundo cuando señala “Todo castigo de la madre, por el cual pudiera peligrar la vida o la salud de la criatura que tiene en su seno...” ya que sé esta reconociendo en forma implícita el derecho que tiene cada individuo de gozar de la vida con todo lo que ello implica y por otra parte esta reafirmando el mandato constitucional.

Debemos también señalar que su injerencia no se agota ahí sino que también dice relación con los derechos deferidos de la criatura que yace en el vientre materno y que esta por nacer. En este aspecto no basta con la sola existencia natural sino que se requiere de la existencia legal de las personas, ya que si bien estos derechos existen, se encuentran suspendidos hasta el momento del nacimiento, antes constituyen solo un principio de existencia, mientras que con posterioridad al nacimiento estos derechos se materializan.


B) En el ámbito penal el punto es mucho más controvertido porque aquí consiste en determinar cuando empieza la vida, y por ende desde cuando el derecho penal puede entrar a tipificar las conductas que atentan contra el derecho a la vida, lo que se relaciona íntimamente con el delito de aborto y ello por que la discusión entorno a cuando hay vida es vital, sin perjuicio de que existan otras figuras que tipifican las conductas atentatorias contra la vida, como son el homicidio cualquiera sea su calificación, los cuasidelitos (que se caracterizan por la ausencia de dolo y por la presencia de culpa), y mención especial requiere el suicidio en donde se castiga al que presta auxilio al suicidio y solo si se verifico el resultado, quedando la persona que opta tal decisión exenta de toda punibilidad.


Debemos señalar que en el derecho penal existen distintas teorías que tratan de dilucidar desde cuando hay vida, y por ende, desde cuando existe el derecho a la vida, siendo dos las más relevantes:
a)desde la fecundación.
b)desde la anidacion del huevo en el útero.

Sé a señalado que en nuestra legislación sé a optado por la segunda tesis y ello porque hay una mayor certeza del embarazo y además porque los óvulos fecundados e implantados en otras cavidades (trompas, por ejemplo) son poco viables.

A propósito de la viabilidad, también existe discrepancia a su respecto puesto que se puede apreciar desde un punto civil, uno penal y uno más moderno:
1. -desde el punto civil la viabilidad consiste en que la criatura sea apta para seguir viviendo, no bastando en consecuencia el solo nacimiento para ser persona.
2. -desde el punto de vista penal solo basta que la criatura tenga funciones primarias y vitales independientes de la madre, como son las de circulacion y respiración, de modo que verificado tales acontecimientos la criatura gozaría del estatus de persona.
3. -desde un punto de vista más moderno podemos hablar de la teoría del shock, basado en la primera impresión que se tenga de la criatura. Pero se discute si esta teoría tenga aceptación, entre otras cosas, por su escaso desarrollo.


Expuesto lo anterior podemos concluir que si bien no hay un reconocimiento de vida expreso aludido al momento mismo de la concepción, si indirectamente se reconoce por la legislación tal derecho como son por ejemplo pre natal, atención a la supuesta madre en los centros asistenciales, y claramente, en una forma más directa a través del delito de aborto, en donde se tipifican distintas conductas atentarias contra la vida del que esta por nacer; respecto del delito de homicidio no hay mayor controversia puesto que es una realidad objetiva la existencia de la persona y su consecuencial derecho a la vida; un punto que evidentemente genera discusión y, en cierta forma, algún tipo de perjuicio es el que dice relación con el suicidio, en donde se castiga al que presta auxilio, ayuda al que pretende quitarse la vida pero siempre y cuando el auxilio resulte probado, sea este por medios materiales o morales, sin embargo, lo que a nosotros nos interesa analizar es a la persona que decide terminar con su vida, ya que aquí se presentan diversos factores internos y externos, como son la concepción valorica del individuo, o el juzgamiento social de tal conducta.

¿Esta facultado un individuo para disponer de su propia vida?, ¿puede decidir cuando poner termino a su existencia?, ¿esta vulnerando su derecho a la vida, garantizado por la Constitución Política?. Claramente estas son interrogantes que van de depender de la concepción valorica que tenga cada persona porque resulta evidente que para aquella cuya formación sea a la luz del cristianismo occidental la vida es un regalo de Dios y solo Él puede disponer de ese bien tan preciado generándose una serie de conflictos interiores y sentimientos de culpa si opta por disponer de su propia vida; mientras que si, a lo mejor se trata de otro individuo formado al alero de otros principios, tal cuestionamiento no generara dichos conflictos y estime que su decisión basta para poner termino a su vida. Pero todo esto son solo conjeturas de la que abordo este tema y en caso alguno es juzgar o determinar lo bueno o malo de tal opción, ya que eso significaría entrar a deliberar sobre la intima esfera del libre albedrío del que goza cada persona humana.

Fundamentación

Siendo el derecho a la vida un derecho fundamental de toda persona humana del que goza por el solo hecho de ser tal es menester analizar cual sería su fundamentacion según sea la corriente que se siga y para tal efecto en doctrina se distinguen tres posiciones a su respecto: una Histórica, una Etica y una Iusnaturalista.

1. -La fundamentación Histórica de los derechos fundamentales, y por ende, del derecho a la vida; aquí tales derechos se presentan como derechos variables y relativos a cada contexto histórico que el hombre posee de acuerdo con el desarrollo de la sociedad, pero con una salvedad, puesto que no cabe duda de la variabilidad respecto de los derechos civico-politicos, de los económicos-sociales y culturales; ¿pero que ocurre en el caso de los derechos personales, como el de la vida, el de la integridad física y los morales, también son variables?. Pareciera que en este ultimo caso nos encontramos frente a un sustrato permanente en que la variabilidad es solo de matices, no afectando a la esencia del derecho en sí.

2. -La fundamentación Etica de tales derechos; esta fundamentación se basa en considerar a los derechos fundamentales como derechos morales, entendiendo por tales el resultado de una doble vertiente: una ética y otra jurídica, es una especie de tregua entre el iusnaturalismo y el positivismo. Al decir de Máximo Pacheco estos derechos “aparecen como derechos morales, es decir, como exigencias éticas y derechos que los individuos tienen por el solo hecho de ser hombres y, por tanto, con un derecho igual a su reconocimiento, protección y garantía por parte del poder político y del derecho; derecho igual obviamente basado en la propiedad común a todos los seres humanos y derecho de humanidad independiente de cualquier contingencia histórica o cultural, característica física o intelectual, poder político o clase social”.

3. -La fundamentación o concepción Iusnaturalista del derecho a la vida; esta es la de mayor tradición histórica. Esta concepción se deriva de la creencia del Derecho Natural, que a su vez descansa en la idea de la Ley Natural, la cual es la que nos prescribe nuestros deberes más fundamentales y, también la que nos asigna nuestro derechos fundamentales. Jacques Maritain entiende que se trata de establecer la existencia de derechos naturales inherentes al ser humano, anteriores y superiores a las legislaciones escritas y a los acuerdos entre los gobiernos, derechos que no incumbe a la comunidad civil el otorgar, sino el reconocer y sancionar como universalmente valederos y que ninguna consideración de utilidad social podría, ni siquiera momentáneamente, abolir o autorizar su infracción. Se entiende por derechos naturales aquellos derechos de los que es titular el hombre no por graciosa concesión de las normas positivas, sino independientemente de ellas y por el mero hecho de ser hombre, de participar de la naturaleza humana, los derechos humanos existen y los posee el sujeto sean o no reconocidos por el derecho positivo. Es así como el derecho a la vida goza de todas estas características por ser un derecho fundamental, inherente al hombre, es un atributo de la persona humana.

En consideración a lo antes señalado podemos concluir que el fundamento del derecho a la vida participa de la corriente Iusnaturalista y ello porque no cabe duda alguna que este es un derecho anterior y superior a toda legislación escrita o consuetudinaria que reposa en el Derecho Natural, el cual es la expresión de los primeros principios de justicia que rigen las relaciones en sociedad que determina las facultades que a cada individuo le compete en conformidad con el ordenamiento natural, y sirve a su vez de fundamento de la regulación positiva de la convivencia humana, es por eso que el derecho a la vida debe ser siempre reconocido, respetado y garantizado, se trata pues de un derecho suprapositivo, absoluto, universal e inmutable. Me permito tomar un ejemplo del profesor Máximo Pacheco para esclarecer más aún esta tesis, en efecto, él nos señala que cuando Caín mató a Abel violó un precepto del Derecho Natural, contravino la justicia y se hizo responsable de un homicidio, aun cuando no existiera una ley positiva que sancionara el asesinato, pues Abel tenía a Su Vida, no porque se lo hubiera reconocido la legislación de un Estado, sino por disposición del Derecho Natural.

Consagración Internacional

En los últimos tiempos los textos más importantes respecto del reconocimiento y protección del Derecho a la Vida son los siguientes:

1. - La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, aprobada por la 9ª Conferencia Internacional Americana, el 2 de mayo de 1948.

2. - La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948.

3. - La Convención Europea de Salvaguardia de los Derechos del Hombre y de las Libertades Fundamentales, suscrito en Roma el 4 de noviembre de 1950.

4. - Los Pactos Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y de Derechos Civiles y Políticos, del 16 de diciembre de 1966.

5. - La Convención Americana sobre Derechos Humanos, denominada Pacto de San José de Costa Rica, del 22 de noviembre de 1966.

6. - La Carta Africana sobre Derechos y de los Pueblos, aprobada en Kenia Nairobi el 27 de julio de 1981.

7. - La Declaración y Programa de Acción, aprobada el 25 de julio de 1993, por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena.

Finalmente, A pesar del reconocimiento siempre más generalizado de los derechos humanos como un código universal de conducta y criterio de legitimación de las instituciones políticas, existen desacuerdos sustanciales acerca de su naturaleza, al igual que acerca de la conformación de la lista de los derechos fundamentales y el alcance de cada uno de ellos. La virulencia de los debates y la distancia siempre mayor entre los partidos enfrentados ponen de manifiesto que el consenso universal al que apelan autores como Bobbio o Rorty para legitimar los derechos humanos y desechar como una cuestión metafísica ya obsoleta el problema relativo a su fundamentación, es una ficción, más que una realidad.

Nada mejor que el derecho a la vida para ilustrar la mordacidad de estos enfrentamientos teóricos, que tienen a su vez serias implicaciones prácticas. Si bien muy pocos ponen en entredicho su status de derecho fundamental, en cuanto condición material de posibilidad de todos los demás, se presentan divergencias radicales a la hora de precisar su valor relativo frente a otros derechos en competencia, o para dirimir cuestiones controvertidas relacionadas con su esfera de aplicación: para algunos pensadores inscritos en la tradición socialdemócrata el derecho a la vida incluye el derecho a los medios de subsistencia y a una vida digna, al tiempo que para los denominados libertarios las exigencias contenidas en él deberían limitarse a cierta seguridad mínima frente a la violencia externa; para muchos autores liberales el derecho a la vida debería incluir la posibilidad para cada cual de disponer libremente de su existencia - hasta el extremo de poder decidir acerca del momento más oportuno para poner término a su existencia -, una opción duramente cuestionada por quienes creen que la vida es un don de Dios, indisponible para la persona humana; la práctica del aborto desata a su vez enconados debates y auténticas guerras de religión entre los movimientos en defensa de la sacralidad de la vida y quienes, por el contrario, privilegian el derecho de la mujer a la autodeterminación en cuestiones reproductivas; para no mencionar los debates recurrentes acerca de la legitimidad de dos instituciones - la pena capital y la guerra - aparentemente incompatibles con el carácter presuntamente inviolable del derecho a la vida. Cabe anotar que el consenso universal acerca del derecho a la vida consagrado en la Declaración Universal de la ONU, no aporta mayores elementos para resolver controversias ligadas con la aplicación concreta de este derecho, la legitimidad del aborto o de la pena capital.

La dinámica del reconocimiento permite una explicación razonable de la obligación de respetar la humanidad del otro, sin necesidad de apelar a un imperativo categórico ahistórico, asumido como un simple "hecho de la razón": la progresiva toma de conciencia de los caminos sin salida y de las contradicciones en que se pierde una voluntad unilateral de dominación, constituye una estrategia más apropiada para sustentar el imperativo de la no-violencia y el respeto por la vida y la libertad.

Bibliografía.

1.-Academia Pontificia Para La Vida.

2.-Angelo Papacchini; Derecho a la Vida.

3.-Antonio Fernández Galiano; Derecho natural, introducción filosófica al derecho.

4.-Carlos Santiago Nino; Introducción al análisis del derecho.

5.-Carlos Peña Gonzáles; Sobre el concepto y el fundamento de los derechos humanos.

6.-Código Civil Chileno.

7.-Código Penal Chileno.

8.-Convención Americana sobre Derechos Humanos.

9.-Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre.

10.-Dino Pasini; Los problemas de los Derechos Humanos en el mundo occidental.

11.-Juan Antonio Carrillo Salcedo; Soberanía de los Estados y Derechos Humanos en Derecho Internacional Contemporáneo.

12.-Máximo Pacheco Gómez; Derechos Fundamentales de la Persona Humana.