Cátedra de Filosofía del Derecho

Tuesday, October 10, 2006

LA CLONACION HUMANA, SUS CONTROVERSIAS BIOÉTICAS Y BIENES JURÍDICOS IMPLICADOS.


Claudia Sanhueza Pradenas
Filosofía del Derecho
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
Universidad de Concepción


INTRODUCCIÓN


El presente trabajo trata el tema de la Clonación, una técnica que ha sido desarrollada por científicos para la reproducción de seres vivos, vegetales y/o animales, a partir de las células madres.

El avance tecnológico ha permitido desarrollar métodos que permitirían la clonación de seres humanos, lo cual es reñido fuertemente por distintos motivos, especialmente bioéticos y biojurídicos que pasarán a exponerse en este trabajo.

El tema en cuestión ha sido abordado tanto en las legislaciones internacionales, a través de Declaraciones Universales, de Protocolos, Recomendaciones, etc, como por la legislación comparada, proscribiendo estas conductas, que pueden provocar graves alteraciones en la sociedad y la vulneración inminente de los derechos fundamentales de las personas.

En Chile también se ha tomado una posición respecto a este tema, es por ello que recientemente fue aprobada una ley que prohíbe la clonación de seres humanos en todas sus formas.

LA CLONACION HUMANA

La “Clonación” es la acción de reproducir a un ser de manera perfecta en el aspecto fisiológico y bioquímico de una célula originaria mediante la reproducción asexual;

“Clonar” significa obtener uno o varios individuos a partir de una célula somática o de un núcleo de otro individuo, de modo que los individuos clonados son idénticos o casi idénticos al original;

“Clon” (viene de "klon", que es una palabra griega que significa retoño, rama o brote) es el conjunto de individuos que desciende de otro por vía vegetativa o asexual.

La Clonación Humana puede tener dos finalidades distintas: la reproductiva y la terapéutica. Ambas se distinguen entre sí por el uso que se hace de los embriones clonados.

La clonación reproductiva implica que el individuo se desarrolle completamente dando lugar a un “gemelo” del anterior, a través de la implantación real del blastocisto resultante de la sustitución nuclear de las células, que es el objetivo de este procedimiento.

La clonación terapéutica que consiste en utilizar las células de un embrión para cultivarlas y, dada su totipotencialidad, obtener distintos tipos de tejidos para experimentar y en su caso curar. Está vinculada a la producción de células madre, es decir, células no especializadas en una etapa inicial de desarrollo que pueden dividirse y diferenciarse convirtiéndose en los numerosos tipos de células que componen los tejidos y los órganos del cuerpo. Las células madre tienen un papel fundamental en el crecimiento humano y proporcionan una fuente continua de células nuevas para la regeneración del tejido enfermo. La clonación terapéutica implica el uso del producto de la sustitución nuclear de células con fines de investigación y terapéuticos; no se permite que los embriones se desarrollen o sean implantados en el útero de una mujer. 1

La Clonación de los tejidos humanos significa un gran aporte a la ciencia médica para la prevención y el alivio del sufrimiento que causan enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y diversos tipos de cáncer de origen genético. También se utilizaría para cumplir objetivos como la sustitución de huesos, tejidos, piel, y cartílagos, y la renovación del tejido de la médula espina.

La ciencia que estudia todos estos procesos es la Genética, la cual se encargada del estudio científico de cómo se transmiten los caracteres físicos, bioquímicos y de comportamiento de padres a hijos2.

Esta ciencia ha elaborado el concepto de “genoma”, que es la totalidad de la información genética presente en un organismo. Prácticamente todos los genomas (con excepción de los de algunos virus) están formados por ácido desoxirribonucleico (ADN), una doble hélice compuesta por dos hebras de nucleótidos. La secuencia de nucleótidos del ADN es la que determina la información contenida en los genes3. Un reconocimiento en instrumento jurídico lo encontramos en el artículo 1 de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos (Conferencia General de la UNESCO del 11 de noviembre de 1997) nos indica que “el genoma humano es la base de la unidad fundamental de todos los miembros de la familia humana y del reconocimiento de su dignidad y diversidad intrínsecas. En sentido simbólico, el genoma humano es el patrimonio de la humanidad”.


TÉCNICAS DE CLONACION.

Tipos de clonación según el método:

Partición (fisión) de embriones tempranos: analogía con la gemelación natural. Los individuos son muy semejantes entre sí, pero diferentes a sus padres. Es preferible emplear la expresión gemelación artificial, y no debe considerarse como clonación en sentido estricto.

Paraclonación: transferencia de núcleos procedentes de blastómeros embrionarios o de células fetales en cultivo a óvulos no fecundados enucleados y, a veces, a cigotos enucleados. El “progenitor” de los clones es el embrión o feto.

Clonación verdadera: transferencia de núcleos de células de individuos ya nacidos a óvulos o zigotos enucleados. Se originan individuos casi idénticos entre sí (salvo mutaciones somáticas) y muy parecidos al donante (del que se diferencian en mutaciones somáticas y en el genoma mitocondrial, que procede del óvulo receptor).4


CONTOVERSIAS BIOÉTICAS.

Hasta hace relativamente poco tiempo, el término Bioética (que proviene de la lengua griega por el enlace de bios y ethiké. "ética de la vida").no existía en los diccionarios. Actualmente se dice, por ejemplo, que la Bioética es la disciplina que estudia los problemas éticos que se plantean en la investigación biológica o encargada del tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina. O la aplicación de la ética a las ciencias de la vida. La Bioética es, sin duda, una cuestión de vida. Pero más exactamente, de vida humana. Está en cuestión la vida humana del futuro5.

El tema de la clonación humana es uno de los grandes problemas que enfrenta la Bioética. Actualmente no es técnicamente posible la clonación de seres humanos, pero sí lo es teóricamente, lo cual ha quedado demostrado con la clonación de mamíferos superiores como la famosa oveja Dolly. Bastaría con perseverar y perfeccionar la técnica, en base a experimentos con células embrionarias de seres humanos para que la ciencia logre el objetivo planteado.

Para María- Dolores Vila-Coro6 “la clonación es un retroceso en el proceso evolutivo de las especies, porque cuando aparece la reproducción sexual, con cada nuevo individuo surge un nuevo genoma distinto del de los padres. Esto supone un enriquecimiento para la especie humana. A parte de eso, como decía un científico, es una frivolidad que no representa ningún avance para la Medicina. .Si un día se lleva a efecto volverá a plantear toda una serie de distorsiones familiares y será una agresión a la especie humana ya que vulnerará la Declaración Universal de la UNESCO sobre la inviolabilidad del genoma humano”.

Otro tema candente asociado a la Bioética es el del destino de los embriones congelados sobrantes de técnicas de reproducción asistida, en cuanto a si se deben destruir los embriones, conservarlos o, incluso, implantarlos sin el consentimiento de los progenitores. Se hace imprescindible buscar una solución a este problema. En España se contempla en la Ley de Reproducción Asistida que los pre-embriones congelados sobrantes de las técnicas de reproducción asistida se conservarán durante cinco años en bancos autorizados. El 4 indica que los preembriones que no procedan de donantes quedarán a disposición de los bancos en el plazo de dos años. La comisión nacional de reproducción asistida ha recomendado que pasado el plazo de cinco años los embriones sean destruídos o, en su caso, se permita con ellos la investigación. El objetivo de buscar un fin a los embriones congelados está fuertemente relacionada con la clonación humana de investigación.

Pero no tan sólo los anteriores son los temas que preocupan a esta disciplina derivada de la ética, sino que los seguidores de ella ponen de manifiesto que:

La intervención genética se puede utilizar sólo para el tratamiento de enfermedades genéticas serias.

Estudios en animales extensivos deben preceder cualquier intervención humana con el fin de sustentar quejas acerca de la seguridad y de la eficacia.

Todas las intervenciones terapéuticas deben ser precedidas de elaboraciones de procedimientos para el consentimiento informado. Las formas y estrategias del consentimiento deben ser aprobadas por un comité ético institucional.
La ciencia genética debe ser aprobada y la intervención propuesta debe contar con una taza de éxito razonable.

Éticamente, no se permite ninguna intervención que altere las características humanas fundamentales; por ejemplo, libertad, inteligencia, capacidad racional, ante esto vemos que la clonación humana altera la relación básica entre la persona clonada y el "padre", además vemos que no se puede clonar la voluntad de libertad. También, éticamente, no se permite ninguna intervención que pueda crear un riesgo al "pool" genético o bien, a la diversidad genética, y vemos que cualquier tipo de utilización extensiva de la clonación violaría esto.7

BIENES JURÍDICOS IMPLICADOS8.

Para analizar este punto tenemos que referirnos al objeto de la clonación humana, es decir, un embrión humano, que no es “algo”, sino “alguien”, igual que cualquiera de nosotros, que debe ser respetado en su integridad desde su concepción hasta su muerte natural, mereciendo en todas sus etapas de vida el reconocimiento de sus derechos humanos fundamentales.

Los juristas se han esforzado en encontrar la vinculación entre el avance y aplicaciones de las ciencias biomédicas y los derechos de los individuos, tarea que resulta difícil cuando colisionan entre sí valores individuales, o éstos con valores colectivos o supraindividuales. Han enfocado su estudio en identificar “nuevas generaciones de derechos humanos”, que afectan principalmente a las ciencias biomédicas, relacionadas con la clonación en sus diversas manifestaciones.

Se procede a identificar cuál o cuáles son los bienes jurídicos dignos de protección que se podrían oponer a la clonación en sus diversas variantes, Sin duda, la vulneración de la dignidad humana es uno de los valores que se afectaría con la utilización de esta técnica, en la medida que se cosificarían o instrumentalizarían los embriones o incluso los seres humanos resultantes de aquéllas.

Un bien jurídico que aparece como potencialmente afectado con la clonación reproductiva es la integridad física de los niños nacidos por medio de esta técnica, ya que no se advierte que estas técnicas estarán lejos de poder ser controladas y de prevenir efectos secundarios no previstos, cuyas manifestaciones podrían no ser detectables in vitro ni durante el curso del embarazo, sino después del nacimiento o en la edad adulta del individuo clónico.

Se estaría afectando el derecho de todo ser humano a la unicidad biológica, a la diversidad y la singularidad: Con las diversas técnicas reproductivas consideradas o próximas a ella (clonación verdadera y paraclonación; gemelación artificial) se afectan a varios intereses del futuro hijo, como la identidad genética nuclear del ser nacido, en cuanto que, desde esta perspectiva, se le priva de la condición de ser único, irrepetible y distinto a otros individuos existentes (vivos o muertos). Asimismo este hijo puede ser fruto de una voluntad ajena que determina sus características genéticas y también, en algunos casos, su personalidad.

Se vulneraría el derecho de ser traído a la existencia en el matrimonio y del matrimonio, y a nacer y crecer en relación y referencia a los padres verdaderos: En la clonación verdadera, el hijo es privado de la doble progenie biológica, padre y madre, lo cual atenta al derecho del futuro hijo a tener un padre y madre genéticos, de los cuales puede llegar a ser privado en forma deliberada, cuestión que ocurriría cuando es una sola la persona quien solicita la clonación, amenazando la posibilidad de vivir en un entorno familiar. Además, el ser humano siempre ha mostrado una intensa inquietud por conocer su origen biológico (quiénes son su padre y madre), y es de suponer que podría convertirse en ansiedad la frustración absoluta de tal conocimiento por carecer biológicamente de alguno de sus progenitores.

Así también se afectaría el "derecho ala ignorancia", el derecho de cada persona "a no saber", es decir, el derecho de poder programar la propia vida sin ser coaccionado por la predeterminación de quien programa la reproducción, ni por el conocimiento anticipado de lo que acontecerá ya sucedido al "original" que vive antes de su clon.

En cuanto al derecho a la igualdad/no discriminación tiene la misma dignidad y merece el mismo respeto que todo otro ser humano. Lo merece por el solo hecho de existir, con independencia de su raza, sexo, salud, edad, condición social... Tiene valor y no precio.

Existen también implicados en esta discusión otros intereses distintos de los del futuro hijo, que el Ordenamiento Jurídico también debiera proteger. En relación con las técnicas reproductivas de clonación, es legítimo traer a colación el posible derecho de las parejas a recurrir a ellas como remedio a su infertilidad o esterilidad patológicas, esto como correlato a los deberes de los poderes públicos de proteger la salud de os ciudadanos, facilitando el acceso a los recursos que puedan prevenir o tratar enfermedades. E incluso, en el ámbito internacional se proclama el derecho a participar de los avances científicos y tecnológicos.


PROHIBICIÓN DE LA CLONACION HUMANA EN CHILE.

LEY Nº 20.120.-

En Chile, recientemente, fue publicada en el Diario Oficial el día 22 de Septiembre de 2006 la Ley N° 20.120 “sobre la investigación científica en el ser humano, su genoma, y prohíbe la clonación humana”, en la cual proscribe de forma taxativa la clonación de seres humanos en Chile.

Esta ley tiene como antecedente el proyecto de ley que regula la investigación genética que fue aprobada por el Congreso Nacional el día 12 de octubre de 2005, que estuvo en tramitación desde el año 1997. Tras largas discusiones y después de numerosas opiniones de expertos en ciencias médicas y ética se logró su aprobación, que se mantuvo paralizada por un veto presidencial, presentado por el ex – Presidente de la República Ricardo Lagos, que generó arduas discusiones y que, finalmente, en agosto de 2006 fue rechazado por el Senado, continuando así su camino hasta convertirse en ley de la República.

Esta ley señala en forma categórica en su artículo 5º.- “Prohíbese la clonación de seres humanos, cualesquiera que sean el fin perseguido y la técnica utilizada”, es decir, prohíbe tanto la clonación reproductiva como la terapéutica, contemplando drásticas sanciones a quienes incurran en conductas de clonación, señalando penas que van desde presidio menor en su grado medio a máximo (desde los 541 días a 5 años) y con la inhabilitación absoluta para el ejercicio de la profesión durante el tiempo que dure la condena. En caso de reincidencia, el infractor será sancionado, además, con la pena de inhabilitación perpetua para ejercer la profesión. (artículo 17)

Esta ley permite el cultivo de tejidos y órganos para efectos de investigación científica y diagnósticos terapéuticos, pero prohíbe que las células utilizadas para ello provengan de embriones humanos (artículo 8).

En ella se prohíbe, además, cualquier tipo de discriminación basado en las características genéticas de la persona (artículo 4); y da estrictas reglas sobre investigación biológica en humanos, haciendo hincapié en que la persona que se someta a estudio debe dar su consentimiento previo, expreso, libre e informado, entendiendo que éste existe “cuando la persona que debe prestarlo conoce los aspectos esenciales de la investigación, en especial su finalidad, beneficios, riesgos y los procedimientos o tratamientos alternativos”. (artículo 11)

En el texto se establece la creación de una Comisión Nacional de Bioética que estará integrada por nueve profesionales, expertos en bioética, designados por el Presidente de la República, con acuerdo del Senado que durarán 4 años en sus cargos (artículo 15) y que tendrá entre sus funciones, la de asesorar a los distintos Poderes del Estado en los asuntos éticos que se presenten como producto de los avances científicos y tecnológicos en biomedicina, así como en las materias relacionadas con la investigación científica biomédica en seres humanos, recomendando la dictación, modificación y supresión de las normas que la regulen”. (artículo 16).

CONCLUSIÓN

La clonación humana es un tema amplio, que pone en duda los fines y objetivos de la ciencia y la tecnología, y no sólo eso, sino que también pone en cuestionamiento los fines de la misma raza humana.

La aplicación de las técnicas de clonación en seres humanos presenta aspectos preocupantes en la actualidad. Por lo mismo, es importante el análisis acabado de este tema, no sólo por su importancia a nivel científico, sino también, por todas las consecuencias que pudiera ocasionar, las cuales pueden resultar fascinantes o completamente desastrosas para la humanidad.

Hay que tener presente que siempre que esté en juego la vida, la salud o el bienestar de las personas, el uso de estos instrumentos tiene que estar plenamente justificada

El cumplimiento de los aspectos éticos en la experimentación en humanos debe constituir una preocupación permanente para las legislaciones de los Estados. De lo contrario, el uso inescrupuloso de estas técnicas podría llegar a transformarse en un negocio multimillonario de las grandes empresas, no tan interesadas en la salud humana como en obtener ganancias.

La solución de estos problemas no debe descansar solo en los expertos, sino que debe ser el trabajo mancomunado de los científicos y la sociedad, con el establecimiento de normas éticas que permitan utilizar los grandes avances científicos y tecnológicos en bien del conjunto de la sociedad.

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